La duda aparece siempre en el peor momento: son las once de la noche, alguien se encuentra mal, y hay que decidir entre esperar a mañana, acercarse a la farmacia de guardia, buscar un punto de urgencias o ir directamente al hospital. Elegir mal tiene coste en las dos direcciones: se pierde tiempo cuando hacía falta ir, y se satura un servicio necesario cuando no hacía falta.
Los cuatro niveles, y qué resuelve cada uno
1. La farmacia
Resuelve bastante más de lo que la gente supone.
- Molestias leves y autolimitadas: dolor de cabeza, fiebre sin otros síntomas en un adulto, congestión, acidez, una diarrea puntual.
- Curas menores: rozaduras, quemaduras solares, picaduras, heridas superficiales.
- Su medicación crónica, incluso de madrugada, si la prescripción sigue activa en receta electrónica. Basta la tarjeta sanitaria y no hace falta pasar antes por un médico.
- Dudas sobre tratamientos: interacciones, dosis, si un producto es compatible con lo que ya toma.
- Orientación sobre si eso que le pasa necesita un médico. Es un servicio real y gratuito, y una parte importante de su valor.
Fuera del horario ordinario, la farmacia de guardia de su municipio o la más cercana a su ubicación.
2. El centro de salud
Es el nivel para lo que necesita valoración médica pero puede esperar al horario ordinario: síntomas que llevan días, revisiones, renovación de prescripciones caducadas, resultados, seguimiento de una enfermedad crónica.
La cita se pide desde el portal del Servicio Andaluz de Salud o por teléfono, como explicamos en ClicSalud+.
3. Urgencias de atención primaria
Es el nivel peor conocido y el que más descongestionaría los hospitales si se usara bien. Son los dispositivos que atienden fuera del horario del centro de salud: noches, fines de semana y festivos.
Aquí encajan las situaciones que no pueden esperar a mañana pero tampoco son una emergencia: una fiebre alta que no cede, un dolor intenso pero estable, una infección que empeora, una herida que probablemente necesite sutura, una reacción alérgica leve. Pueden valorar, tratar y prescribir, y su prescripción queda en el sistema, de modo que después se retira en la farmacia de guardia sin más trámite.
4. Urgencias hospitalarias
Para lo que requiere medios hospitalarios: pruebas de imagen, analítica urgente, cirugía, observación. Los hospitales públicos de la provincia y su reparto por comarcas están en urgencias 24 horas en Málaga.
El teléfono que resuelve la duda
Cuando no sabe a qué nivel acudir, Salud Responde orienta por teléfono a cualquier hora, incluidos festivos. Es el recurso más infrautilizado del sistema: una llamada de tres minutos evita tanto el desplazamiento innecesario como la espera equivocada.
Para consultas sobre medicamentos concretos —dosis, interacciones, si algo es compatible con el embarazo— la farmacia de guardia suele responder por teléfono sin necesidad de que se desplace.
Cuando no hay que decidir nada
Hay signos ante los cuales todo el razonamiento anterior sobra. Llame al 112 y no se desplace por medios propios:
- Dolor en el pecho, sobre todo si se irradia al brazo, al cuello o a la mandíbula.
- Dificultad para respirar.
- Pérdida de conocimiento, o alteración importante del nivel de conciencia.
- Signos de ictus: asimetría en la cara, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, dificultad repentina para hablar o para entender. El tiempo es determinante.
- Convulsiones.
- Hemorragia abundante que no se detiene con presión.
- Traumatismo grave, caída de altura o accidente.
- Reacción alérgica con hinchazón de labios o lengua, o dificultad respiratoria.
- Cualquier fiebre en un bebé de menos de tres meses.
- Sospecha de intoxicación.
El 112 funciona en toda la Unión Europea, atiende en varios idiomas y no condiciona la asistencia a ninguna documentación.
Dos errores frecuentes, en direcciones opuestas
Ir a urgencias hospitalarias a por una receta. Ocurre a diario. Si el tratamiento sigue prescrito y activo, la farmacia de guardia lo dispensa con la tarjeta sanitaria: no hace falta hospital. Y si la prescripción ha caducado, el nivel correcto es urgencias de atención primaria, no el hospital. Está explicado en necesito un medicamento de madrugada.
Esperar a mañana cuando hay signos de alarma. Especialmente con niños pequeños, con personas mayores y con quien tiene enfermedades crónicas de base. Ante la duda, llame y pregunte: para eso está Salud Responde, y para eso está el 112 cuando la cosa pinta seria.
Si el caso es un niño con fiebre por la noche, que es probablemente la situación que más dudas genera, lo tratamos aparte en fiebre en niños de noche.