La anticoncepción de urgencia es una de las consultas más frecuentes en las farmacias de guardia de fin de semana, y también una de las que llega con más información equivocada. Merece la pena separar lo que importa de verdad: el plazo, la diferencia entre las dos opciones disponibles y las circunstancias que reducen su eficacia.
Dos opciones, dos plazos
En España se dispensan sin receta dos principios activos distintos.
| Levonorgestrel 1,5 mg | Acetato de ulipristal 30 mg | |
|---|---|---|
| Plazo máximo | 72 horas | 120 horas (5 días) |
| Eficacia en el tiempo | Cae de forma apreciable a partir de las 48 horas | Se mantiene más estable a lo largo de los cinco días |
| Precio orientativo | En torno a 20 € | En torno a 30 € |
| Peso corporal | La eficacia disminuye a partir de cierto índice de masa corporal | Opción preferente en esos casos |
La regla que gobierna las dos es la misma y no admite matices: cuanto antes, mejor. La primera media jornada es la más eficaz para ambas, y esperar al día siguiente porque la farmacia queda lejos o porque es domingo es una decisión que resta efectividad. Si su farmacia habitual está cerrada, puede consultar la de guardia de su municipio o buscar la más cercana desde donde esté.
Cuál de las dos conviene depende del tiempo transcurrido, del momento del ciclo, del peso y de los medicamentos que se estén tomando. Esa es exactamente la conversación que el farmacéutico plantea al dispensarla.
Cómo funciona, y por qué eso explica sus límites
Ambas actúan retrasando o impidiendo la ovulación. Si no hay óvulo disponible, no hay fecundación posible.
De ese mecanismo se derivan tres consecuencias prácticas que conviene tener claras:
No es abortiva. Sobre un embarazo ya establecido no tiene ningún efecto: ni lo interrumpe ni lo perjudica. Es un punto que genera mucha confusión y está bien documentado.
No es infalible. Si la ovulación ya se ha producido antes de la toma, no hay nada que retrasar. Por eso el momento del ciclo influye tanto y por eso ninguna de las dos ofrece una garantía absoluta.
No protege el resto del ciclo. Actúa sobre un episodio concreto. Cualquier relación posterior sin protección vuelve a implicar riesgo, y tomar varias dosis en un mismo ciclo no es un método anticonceptivo: es una señal de que hace falta plantear uno regular.
Tampoco protege frente a infecciones de transmisión sexual. Si ese riesgo existe, lo que procede es una valoración médica, no una farmacia.
Interacciones que sí importan
Hay medicamentos que reducen la eficacia de la anticoncepción de urgencia porque aceleran su metabolismo. Los más relevantes son algunos antiepilépticos, ciertos antibióticos como la rifampicina, determinados antirretrovirales y el hipérico o hierba de San Juan, que se vende como producto natural y que mucha gente no menciona porque no lo considera un medicamento.
Menciónelo igualmente. Si toma algo de esto, la pauta puede cambiar.
Un detalle específico del acetato de ulipristal: interfiere con los anticonceptivos hormonales. Si usa píldora, anillo o parche, hay que esperar unos días antes de reanudarlos y usar protección de barrera mientras tanto. El farmacéutico se lo indicará al dispensar, pero conviene saberlo de antemano porque es un error fácil de cometer.
La opción más eficaz no se vende en la farmacia
El dispositivo intrauterino de cobre es el método de anticoncepción de urgencia más eficaz que existe, y puede colocarse hasta cinco días después. Requiere atención sanitaria, así que no es una alternativa inmediata a las tres de la madrugada, pero sí una opción a considerar si se va a acudir de todos modos a un centro sanitario, y tiene la ventaja añadida de quedar como método anticonceptivo a largo plazo.
La vía gratuita en Andalucía
En Andalucía la anticoncepción de urgencia se facilita sin coste a través del sistema público: centros de salud, dispositivos de urgencias de atención primaria y centros de salud sexual y reproductiva.
Además del ahorro, esta vía aporta algo que la farmacia no puede dar en el mismo acto: una valoración del caso, la posibilidad de plantear un método anticonceptivo regular y, si procede, el cribado de infecciones de transmisión sexual. Si el episodio se repite o si no hay un método anticonceptivo estable, es claramente la opción más completa.
Para decidir a qué recurso acudir según la situación y la hora, puede consultar farmacia, centro de salud o urgencias.
Después de tomarla
Es habitual que aparezcan náuseas, dolor de cabeza, cansancio, molestia mamaria o un sangrado irregular en los días siguientes. Son efectos pasajeros y no indican que haya funcionado ni que haya fallado.
Dos avisos concretos:
- Si vomita en las tres horas siguientes, la dosis puede no haberse absorbido y probablemente haya que repetirla.
- Si la regla se retrasa más de una semana respecto a lo esperado, hágase una prueba de embarazo.
Y una tercera cosa, menos médica pero igual de útil: si ha tenido que recurrir a esto, es buen momento para plantear en consulta un método regular. La anticoncepción de urgencia está diseñada para lo excepcional, y funciona bastante peor que cualquier método planificado.